Con una actuación sólida y goles de Correa y Aronna, el Albo venció 2-0 a Deportivo Paraguayo en el Olaeta para encender la ilusión en la Primera C.
En una tarde que quedará marcada como el punto de inflexión para el equipo de José Previti, Argentino de Rosario logró su primer triunfo de la temporada ante su gente. Desde el pitazo inicial, el conjunto local impuso condiciones en el José Martín Olaeta, moviendo la pelota con criterio y asfixiando a un Deportivo Paraguayo que nunca pudo encontrarle la vuelta al planteo táctico del “Salaíto”. Con Julián Andrada como eje futbolístico, el dueño de casa avisó temprano y dejó claro que los tres puntos se quedarían en barrio Sorrento.
La apertura del marcador llegó a los 28 minutos de la primera parte a través de una genialidad del colombiano Manuel Correa. El volante recibió, se perfiló y sacó un remate preciso que dejó sin respuestas al arquero visitante, traduciendo en el resultado la superioridad que se veía en el campo. Aunque la visita tuvo una chance aislada para igualarlo antes del descanso, el guardameta Puppo respondió con solvencia para mantener el arco en cero y darle tranquilidad a un equipo que jugaba con el corazón en la mano.
En el complemento, Argentino no se conformó con la mínima ventaja y siguió buscando liquidar el pleito para evitar sobresaltos. La sentencia del encuentro llegó de la mano de Facundo Aronna, quien capitalizó una de las tantas aproximaciones del Albo para sellar el 2-0 definitivo. Con el marcador a su favor, el equipo de Previti se dedicó a administrar los tiempos y la posesión, mostrando una madurez que no había aparecido en las jornadas anteriores y que ilusiona a los hinchas con el inicio de una racha positiva.
Este triunfo revitaliza las arcas de Argentino, que ahora suma seis unidades y comienza a mirar la tabla de posiciones con otra perspectiva. Tras un arranque dubitativo, el “Sala” demostró que tiene material para competir en la categoría y que el Olaeta debe volver a ser una fortaleza inexpugnable. El próximo desafío será ratificar este buen momento como visitante, pero por ahora, en la zona norte de Rosario, todo es alivio y celebración por una victoria que se hizo esperar pero llegó con autoridad.










