La nueva institución presidida por Matías Messi sumó su primer punto oficial tras empatar 0-0 ante Central Ballester en José León Suárez, con Lionel Messi siguiendo el estreno desde Miami.
Por Nacho Sanzó
Leones de Rosario Fútbol Club —fundado el 2 de enero de 2015— vivió el lunes 2 de marzo de 2026 el esperado salto al fútbol profesional: por la segunda fecha de la Primera C, el equipo dirigido por Franco Ferlazzo logró un empate 0-0 como visitante y así celebró su primer punto oficial después de más de diez años de vida institucional.
La llegada directa a la categoría fue posible gracias a la aprobación de la AFA reflejada en el Boletín Oficial N°6752, lo que evitó el paso por el Torneo Promocional Amateur y permitió el desembarco inmediato del club en el ascenso. En sus orígenes el club compitió en torneos regionales bajo la órbita de la Asociación Rosarina de Fútbol antes de proyectarse hacia este salto institucional.
La presencia de la familia Messi en la estructura del club es central: Matías Messi preside la institución, María Sol integra el cuerpo directivo como vocal suplente y Tomás, sobrino de Lionel, figura como revisor de cuentas. Impulsado por recursos significativos, Leones presenta una infraestructura superior a la de varios rivales de la divisional —más canchas y facilidades— y una ambición pública de ascender hasta la Primera Nacional en un horizonte de cinco años.

En lo estrictamente deportivo, el entrenador dispuso un 4-3-3 para el primer once profesional (Lucas Alegre; Patricio Acevedo, Mario Senra, Lucas Zapata y Román Elsegood; Juan Vieyra —capitán—, Franco Tanneur y Alejo Fernández; Adrián Collera, Francisco Bravo y Lucas Manochi). El primer tiempo fue dominado por Central Ballester; en la segunda mitad Leones mejoró, generó ocasiones —con cambios decisivos como los ingresos de Marcos Benítez, Cristian Bonesso y Julio Barrionuevo— y rozó la victoria, pero el marcador no se movió. La transmisión por la app de la LPF sufrió cortes que incluso afectaron a quienes seguían el partido desde el exterior.
El empate deja a Leones con la sensación de un estreno digno: más allá del resultado, el club demostró capacidad para plantarse en la categoría y combinar juveniles formados en sus inferiores con jugadores de experiencia en la divisional. Ahora afronta el desafío cotidiano del ascenso —lograr regularidad deportiva y consolidar su proyecto económico y dirigencial— si quiere cumplir la ambiciosa hoja de ruta que la familia Messi le ha trazado.









