El mal inicio de temporada precipita la salida de Orsi y Gómez, y el club busca director técnico de urgencia.
Por Nacho Sanzó
En horas de la noche de este sábado, tras la aplastante derrota por 3-0 frente a Banfield que se consumó en el Florencio Sola, Favio Orsi y Sergio Gómez dejaron de ser los entrenadores de Newell’s Old Boys. La decisión fue comunicada desde el vestuario mismo por la comisión directiva y rápidamente oficializada por las redes del club rojinegro, marcando el fin de un ciclo que nunca logró despegar en este Torneo Apertura 2026.
El encuentro ante el “Taladro” se presentaba como una oportunidad clave para un Newell’s urgido de triunfos: venía de cinco partidos sin ganar y con una sola unidad sumada más allá del empate agónico obtenido ante Deportivo Riestra. Con la lupa puesta sobre Orsi y Gómez, el equipo se desplomó en el segundo tiempo y se llevó una goleada que no sólo consolidó su ubicación en el último puesto de la Zona A, sino que terminó de convencer a los dirigentes de que el proyecto no tenía continuidad.

El propio desarrollo del torneo había puesto en jaque el ciclo de la dupla técnica: tras un inicio con derrotas ante Talleres, Boca y Defensa y Justicia y empates apenas esporádicos, la exigencia de resultados se volvió insoportable. Newell’s nunca pudo marcar primero en el campeonato ni demostrar signos claros de competitividad, una deuda que terminó por costarles el puesto tras apenas seis fechas disputadas.
En las próximas horas el club definirá quién se hará cargo del plantel, aunque se especula con que Lucas Bernardi, entrenador de la Reserva, podría asumir de forma interina para encarar el próximo compromiso frente a Estudiantes en el Coloso Marcelo Bielsa. Esta búsqueda se produce a una semana del clásico rosarino frente a Rosario Central, un duelo que ya toma tintes dramáticos para la parcialidad leprosa.
La salida de Orsi y Gómez constituye la primera decisión drástica tomada por la nueva conducción dirigencial desde el triunfo en las elecciones encabezadas por Ignacio Boero, y refleja la ansiedad que genera un comienzo de temporada desastroso para uno de los clubes más tradicionales del fútbol argentino. Con los promedios acechando y la obligación de sumar pronto, Newell’s se encamina a rearmar un rumbo que parecía perdido desde hace varias semanas.









