Rosario Central dio vuelta un partido duro ante Gimnasia y Esgrima La Plata y se presenta fortalecido para el clásico rosarino del próximo fin de semana.
Por Nacho Sanzó
Rosario Central logró un triunfo clave este miércoles por la séptima fecha del Torneo Apertura 2026 de la Liga Profesional al imponerse por 2-1 a Gimnasia y Esgrima La Plata en el estadio Juan Carmelo Zerillo, en La Plata. El equipo auriazul, que había salido con dudas tras la derrota ante Talleres de Córdoba, se recuperó a tiempo y suma confianza de cara al exigente clásico frente a Newell’s Old Boys.
El conjunto dirigido por Jorge Almirón arrancó el encuentro con desventaja, tras un tanto temprano de Ignacio Fernández para Gimnasia apenas iniciado el primer tiempo. La visita sintió el golpe inicial y le costó asentarse en la cancha, con la presión del local y un desarrollo bajo en fluidez ofensiva.
Sin embargo, en la segunda etapa Central ajustó su juego y consiguió la reacción que necesitaba: Enzo Giménez igualó el marcador con un tanto bien ejecutado y, minutos más tarde, Gastón Ávila apareció con un cabezazo certero para poner el 2-1 definitivo, sellando la remontada canalla.
El triunfo no solo representa tres puntos importantes para la tabla —Central quedó con 11 unidades y en posiciones de vanguardia— sino también un envión anímico significativo antes de enfrentar a su tradicional clásico rival. El rendimiento colectivo y la capacidad para revertir resultados en el Bosque son señales alentadoras para el cuerpo técnico y la hinchada.
Ahora el foco del canaya se desplaza al Coloso Marcelo Bielsa, donde este domingo se vivirá uno de los duelos más apasionantes del fútbol argentino: Newell’s Old Boys contra Rosario Central. El equipo llega con moral alta tras su victoria en La Plata y con la mente puesta en extender esa racha positiva ante su rival de siempre.









