El club “Colchonero” rompió el silencio tras la derrota en el Metropolitano y exigió explicaciones oficiales por los criterios arbitrales que condicionaron el trámite.
La tensión en el fútbol español alcanzó un nuevo pico de ebullición tras el enfrentamiento entre el Atlético de Madrid y el FC Barcelona por la jornada 30 de LaLiga. La entidad madrileña, mediante un comunicado oficial con un tono de indignación pocas veces visto, apuntó directamente contra la gestión del VAR y la falta de unificación en los criterios de LaLiga. Desde las oficinas del Metropolitano consideran que el desarrollo del juego se vio gravemente alterado por decisiones que “carecen de coherencia” y que, según su visión, perjudican sistemáticamente al equipo de Diego Simeone en las citas de mayor relevancia.
El eje del conflicto se centró en dos jugadas determinantes que marcaron el rumbo del partido en el que el Barça se impuso por 2-1. La primera gran polémica fue la expulsión de Nico González tras la intervención del videoarbitraje, una decisión que el Atlético califica de injusta y desmedida para el contexto de la acción. Por otro lado, el club reclamó con vehemencia un “planchazo” de Gerard Martín sobre Thiago Almada que el colegiado, tras revisar el monitor, decidió sancionar solo con tarjeta amarilla, lo que desató la furia de los jugadores y el cuerpo técnico rojiblanco.
“¿Qué criterio se aplica?”, se preguntaron desde las redes sociales del club, acompañando el malestar con imágenes que comparaban acciones similares castigadas de forma opuesta. El comunicado exige que el Comité Técnico de Árbitros (CTA) brinde una respuesta pública y transparente sobre los audios del VAR, alegando que la tecnología, lejos de traer justicia, está “manchando la integridad de la competición”. El malestar no es nuevo: el Atleti ya venía de arrastrar quejas por el arbitraje en el derbi ante el Real Madrid, lo que interpretan como una acumulación de agravios contra la institución.
En lo estrictamente deportivo, la derrota por 1-2 ante el conjunto de Hansi Flick deja al Atlético de Madrid con la obligación de rearmar su mediocampo ante las bajas por sanción y la moral tocada. Con goles de Giuliano Simeone para el local y la remontada culé, el resultado queda casi en un segundo plano frente a la crisis institucional y deportiva que se ha desatado con los estamentos arbitrales. El fútbol español queda ahora a la espera de una respuesta de LaLiga, mientras el “Mundo Atleti” se declara en pie de guerra contra lo que consideran un trato desigual.










