El equipo de la familia Messi comenzó ganando en Arroyo Seco, pero una ráfaga de desatenciones defensivas permitió la remontada de Centro Español y cerró una tarde de pesadilla con un 4-1 en contra.
La tarde del lunes comenzó con una ilusión que se desvaneció de forma estrepitosa en el estadio Antonio Di Giácomo. Leones de Rosario, que llegaba a esta cuarta fecha de la Primera C con el pecho inflado tras un arranque prometedor, parecía encaminarse a una nueva alegría cuando Juan Ignacio Vieyra, el ex Newell’s, rompió el cero a los 31 minutos del primer tiempo. Sin embargo, lo que debía ser el cimiento de una victoria sólida terminó siendo el inicio de una debacle inesperada para el conjunto dirigido por Franco Ferlazzo.
El primer golpe psicológico llegó apenas seis minutos después de la ventaja inicial, cuando Braian Hernández igualó para la visita, dejando al “León” aturdido antes de irse al descanso. Pero lo peor estaba por venir en el complemento. El equipo de Alvear perdió el orden y el control del mediocampo, permitiendo que Centro Español se adueñara de los tiempos y los espacios. Fue en ese escenario donde emergió la figura de William Giménez, quien en una ráfaga de apenas diez minutos destrozó cualquier esperanza rosarina con un triplete letal.
Esta goleada significa mucho más que tres puntos perdidos; representa el fin del invicto para un equipo que venía sumando de a poco pero con paso firme (un triunfo y dos empates). La falta de respuesta ante la adversidad y la fragilidad defensiva exhibida en los últimos 15 minutos del encuentro son luces rojas que Ferlazzo deberá atender de inmediato si no quiere que este traspié se convierta en una crisis de confianza para un plantel que tiene los ojos de la ciudad puestos encima.
Con este resultado, Leones queda relegado a la séptima posición de la Zona B con 5 unidades, viendo cómo los puestos de vanguardia comienzan a tomar distancia. No hay tiempo para lamentos extensos: el calendario apreta y el próximo sábado el conjunto rosarino tendrá una prueba de carácter fundamental cuando visite a Central Córdoba en el Gabino Sosa. Será el momento de demostrar si este 4-1 fue solo un accidente de trayectoria o si el rugido de Leones ha perdido fuerza en la exigente Primera C.










