A pesar de que le costó más de un tiempo destrabar el partido a su favor, La Academia ganó cómodamente ante un rival muy inferior.
Por Nicolás Fresco (nmfresco@gmail.com)
Son esos partidos históricamente incómodos, pero que de una u otra manera hay que sacárselos de encima y llevarse los tres puntos. Y así fue el duelo de Racing contra Estudiantes de Río Cuarto en el Cilindro por la fecha 11 del Torneo Apertura 2026.
Si se piensa en los tres duelos que le siguen a los albicelestes -Belgrano en Córdoba, el clásico de visitante contra Independiente y River en Avellaneda-, la noche del lunes -¿por qué un lunes y no el domingo, que encima fue súper soleado?- debía significar un triunfo para no perder pisada entre los ocho que se clasificarán a los playoffs.

El Gráfico
Maravilla no se puede ni resfriar
Sin pretender caer en comparaciones, a Adrián Maravilla Martínez bien el cabe el mote de Optimista del gol. No sólo volvió -milagrosamente otra vez- rápido a la titularidad luego de una lesión, sino que siempre fue una amenaza para la defensa rival. Maravilla anda merodeando siempre. Es un tipo que busca y busca, que no se cansa nunca. Y además construye porque, a través de una muy buena pared entre él y Santiago Solari, el zurdo pudo abrir un partido que estaba en una nebulosa.
Maravilla no es sólo sinónimo de gol. Maravilla es el faro del ataque académico. El equipo de Gustavo Costas puede tener muchísimas limitaciones en la parte ofensiva, pero con Martínez arriba todo puede suceder.
Maravilla no está Solari
Claro que para que el exdelantero de Instituto la siga metiendo es importante un mejor funcionamiento y, sobre todo, un socio que pueda leer sus pasos. Con la partida de Maximiliano Salas en 2025, Maravilla sintió su ausencia.
Sin embargo, a base de un enorme sacrificio y un impresionante despliegue físico, Solari parece encaminarse a ser ese partenaire que tanto precisa Martínez. El primer tanto ante los de Río Cuarto es una señal auspiciosa.
Siete partidos invicto, tercer partido consecutivo con la valla invicta de Facundo Cambeses y la confianza que crece. Se insiste en que Santiago Sosa está muy solo en el mediocampo y que, precisamente, esa línea necesita un hombre más.
Victoria que da impulso para lo que viene. Siempre se puede mejorar, pero si es con triunfos en el medio todo resulta más fácil.










