El presidente de la AFA presentó la nueva plataforma de la Liga Profesional y defendió su gestión con tono desafiante ante críticas y opositores.
Por Nacho Sanzó
En un acto que combinó presentación tecnológica y reivindicación política, Claudio “Chiqui” Tapia oficialmente puso en marcha LPF Play, la nueva plataforma de streaming destinada a centralizar contenidos de la Liga Profesional de Fútbol. Según los organizadores, la herramienta busca ampliar el alcance de los torneos, ofrecer material exclusivo y modernizar la relación entre clubes, jugadores y hinchas.
Durante la exposición, Tapia resaltó las bondades técnicas y comerciales del servicio: transmisión de encuentros, archivos audiovisuales y propuestas de contenidos a demanda pensadas para públicos locales e internacionales. La propuesta fue presentada como un paso clave para profesionalizar la oferta mediática del fútbol argentino y generar nuevas fuentes de ingresos para las instituciones.
No faltó la confrontación: el dirigente se mostró desafiante frente a las críticas que recibe su gestión y lanzó una frase contundente que encapsuló el clima del evento: “Muchos van a transpirar como yo, pero de vergüenza”. Con ese pronunciamiento, Tapia buscó marcar posición ante opositores internos y medios que han cuestionado decisiones administrativas en los últimos años.
Reacciones del mundo del fútbol y del mercado audiovisual no se hicieron esperar: mientras algunos clubes y dirigentes elogiaron la iniciativa por su potencial recaudatorio y su apuesta por la profesionalización, sectores críticos alertaron sobre la necesidad de transparencia en los contratos y la verdadera distribución de recursos entre los clubes. Analistas remarcaron además que el éxito de la plataforma dependerá de la calidad del producto y de una estrategia comercial consistente.
El lanzamiento dejó en evidencia la intención de la conducción de la AFA de capitalizar el producto simbólico del fútbol como motor económico y comunicacional. Ahora la pelota queda en cancha de LPF Play: convertir la promesa tecnológica en usuarios fieles y demostrables ingresos será el próximo desafío que dirimirá si la apuesta fue acertada o bien otra fuente de disputas internas.










