El prodigio argentino de 12 años buscará convertirse en el Gran Maestro más joven de la historia en el Aeroflot Open
Por Nacho Sanzó
Faustino Oro, el prodigioso ajedrecista argentino de apenas 12 años, se prepara para disputar a partir de este viernes el Abierto Aeroflot en Moscú, uno de los torneos más prestigiosos del mundo, con la ambición de ingresar en los libros de récords. El desafío no es menor: Oro tiene tiempo hasta el 10 de marzo para superar la marca actual de Abhimanyu Mishra, también de 12 años, pero algunos meses mayor que el argentino, y así convertirse en el gran maestro más joven de la historia.
La exigencia del Aeroflot Open es máxima, con una grilla de participantes plagada de figuras del ajedrez mundial. Entre los favoritos figuran el campeón defensor Ian Nepomniachtchi, junto a otros grandes del circuito como Andrey Esipenko, Daniil Dubov y Alexander Grischuk, quienes aportan una experiencia enorme en competiciones internacionales. Oro está preclasificado en el puesto 35, pero el nivel de sus rivales convierte cada partida en una verdadera prueba de elite.

La participación de Oro en Moscú es mucho más que una aparición competitiva: es el resultado de un crecimiento meteórico que lo ha colocado en el foco mundial. Tras destacadas actuaciones en torneos anteriores y acumular dos normas de gran maestro, el ajedrecista argentino llega a Rusia con la ambición de consolidar su nombre entre lo más alto del ajedrez internacional y seguir marcando hitos en su aún corta carrera.
El contexto de esta aventura en el Aeroflot Open trasciende lo estrictamente deportivo. La reacción de la comunidad ajedrecística global refleja el interés generado por el joven talento, cuya figura se analiza tanto en sitios especializados como en canales de medios sociales dedicados al ajedrez, mientras fanáticos y expertos siguen de cerca cada movimiento de este “niño prodigio” que busca desafiar límites históricos.









