El equipo de Costas la pasó mal en buena parte del primer tiempo, hasta que Di Cesare puso el 1 a 0. Luego, Maravilla anotó el segundo, de penal, y todo fue mucho más claro.

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Por Nicolás Fresco (nmfresco@gmail.com)
Nuevamente, Marcos Di Cesare tuvo un rendimiento que se asemeja al gran nivel que tuvo en 2024. Incluso, hoy le sumó un gol clave para abrir el partido y poner en ventaja a un Racing asediado por Banfield en el duelo por la quinta fecha del Torneo Apertura 2026.
Marcos Rojo también volvió a ser importante en el fondo. Gabriel Rojas, siempre bien por el lado izquierdo -hace tiempo merece una chance en la Selección- y la gratísima novedad de Ezequiel Cannavo por el lateral derecho hacen que los cuatro de la última línea racinguista -a veces son tres con Rojas más de volante- estén en sintonía final.
Entonces… ¿por qué, si los cuatro del fondo están bien, el conjunto de Gustavo Costas sufre tanto defensivamente? Al menos, desde estas líneas, se observa una gran falla en el mediocampo. Esta zona del once, órgano vital tanto para generar juego como para defender, no sólo está despoblada, sino que también se equivoca a la hora del retroceso.
En la tarde del sábado enamorado en el estadio Florencio Sola, el Taladro fue bastante más que la visita durante los primeros 25 minutos del primer tiempo. Inclusive convirtió un gol, que fue anulado por offside. La soledad de Santiago Sosa permitía a los de Pedro Troglio avanzar libres por la zona media y generar pases filtrados sumamente peligrosos para los de Avellaneda. Al filo defendía la Acadé. Para colmo, cada ataque que buscaba iniciar el elenco de Costas era un intento de suicidio, ya que chocaba con un rival bien parado, que desnudaba las falencias albicelestes cuando lo contragolpeaba.
A Racing le fata un volante más -¿será un pecado jugar 4-4-2 para Costas?- y, precisamente, ese volante debe colaborar más en defensa. Si Matko Miljevic y Baltasar Rodríguez no sienten la marca, junto a Santiago Solari, Tomás Conechny y Adrián Maravilla Martínez acumulan cinco jugadores sin defender. Demasiado para los tiempos actuales.
Ventaja a favor y chau partido
En un fútbol argentino sin figuras rutilantes de mitad de cancha para arriba, el equipo que hace el primer gol tiene un buen crédito para quedarse con el triunfo. Por eso, y sin pretender caer en mezquindades, es fundamental plantarse seguro en el fondo, algo que a Racing le ha costado mucho en este ciclo de Costas.
Sin embargo, el gol de Di Cesare le dio el 1 a 0 a la Academia y, a partir de ahí, la historia cambió por completo. Banfield ya no tuvo más respuesta, echaron a Troglio y Maravilla sentenció el partido a través de un penal muy bien ejecutado. El segundo tiempo estuvo de acompañante.
Otra vez muy bien Cannavo, es importante que Martínez se reencuentre con la red y, sobre todo, que el arco de Facundo Cambeses haya terminado en cero.
Muy flojo el ingreso de Valentín Carboni. La previa hacía pensar que llegaría y la rompería desde el primer partido. Nada es fácil y mucho menos el fútbol argentino -¿quién dijo que nuestro fútbol es más sencillo que el europeo?-, soportar la presión de un equipo grande con tan corta edad y adaptarse a vivir en Buenos Aires. Se verá con el tiempo si se acomoda y saca todo el fútbol que promete desde su botín izquierdo. Segunda victoria consecutiva e importante para tener una mejor posición en la tabla, para ganar confianza y para llegar de la mejor manera posible a la Bombonera.








